Cuesta creer que se requirieron de cuarenta y dos puntos para salir campeones en aquél inolvidable torneo. A tan sólo uno de River. Este semestre, con treinta y tres logramos la mejor campaña después de once años de la vuelta olímpica. A nueve puntos del prócer Mostaza ¡Nueve puntos! ¡O sea: tres triunfos más! Aquí es donde podemos apreciar cuánto debió sumar nuestra querida academia en el 2001 para superar a un voraz subcampeón. Asimismo, cabe reconocer que Zubeldía cumplió los objetivos prefijados: Estar entre los cinco primeros y superar las treinta unidades.
Como la fecha pasada adelanté el balance positivo, me
gustaría realizar un repaso jugador por jugador, comenzando por los picos más altos. Saja: A pesar de que los últimos partidos no estuvo en el nivel que nos tiene acostumbrados (esperemos sea tan sólo un lapsus) es, quizás, el mejor arquero del fútbol argentino. No hace falta agregar nada más. Fariña: Finalmente reveló todo el potencial que insinuaba. Obtuvo la titularidad con goles y talento. Rellenando uno de los huecos que padecía el plantel (enganche punzante). Centurión: La gran apuesta de Zubeldía. Atrevido, temerario, imprudente, desfachatado, impredecible, incansable, las pide todas y no arruga. Una enorme alegría para nuestro corazón académico. Debería quitársele la responsabilidad de marcar. No tiene la culpa de que Corvalán sea impresentable. Querría verlo, al menos, una temporada más, pero… negarse a una oferta suculenta que engrose las magras arcas del club a riesgo de una lesión (le pegan demasiado)... es propio de Quijotes. Vietto: El más completo de los juveniles. Es pibe pero, por el panorama que posee para jugar, parece viejo lobo de mar. Aguerrido artillero, asistidor y gambeteador que parece no pesarle nuestra querida camiseta. (Racing no es para cualquiera y menos para un mocoso de diecinueve años).
Ortiz: Sin lugar a dudas la gran adquisición, el hallazgo. Llegó con la celeste y blanca pintada en el pecho. Sólido en la propia área y de temer en rodeo ajeno (no sé porqué pero me recuerda a Loeschbor). Cahais: Buena dupla con Ortiz. Camino a ser un histórico del fondo racinguista (no sé porqué me recuerda a Ubeda). No descolló pero cumplió con un aceptable campeonato inicial. Camoranesi: Oficio, calidad e inteligencia. Alguien que lee los tiempos, la entrega redonda y aporta un par de sutiles pinceladas por partido. Su chapa le permite raspar sin cargarse de tarjetas. Con menos años o mejor estado físico estaríamos hablando de un crack, pero no puede soportar el ritmo por más de un tiempo. Pelletieri: Aquí probablemente, más de uno se fastidie, pero el pulpo ya no es lo que supo ser al lado de Yacob. No podemos negarle el compromiso con la camiseta de Racing ni su emparentado carisma con el payaso Lugüercio, ambos quienes entendieron la idiosincrasia del hincha racinguista. Empero, sin un distribuidor a la par, mengua tan sacrificada labor. Villar: Fue de mayor a menor pero es otra de las grandes incorporaciones. Entrega, marca, juego y precisa ejecución de tiros libres. Fundamental en el desarrollo del torneo. Jugó de tres, de cuatro, de ocho y siempre fue positivo para el grupo. Y, si bien, sobre la recta final declinó su nivel, el barba cuenta con mi aquiescencia.
Zucculini: Otro juvenil que está respondiendo muy bien. Buen quite y aceptable distribución del balón. Pinta para patrón del medio pero le falta rodaje. A no olvidar que su puesto es, quizás, el más difícil de cubrir. Basta con observar la presencia que acumuló Bastía y lo convirtió en baluarte del sabalero. Pillud: En contraposición con el barba, fue de menor a mayor. Sin ser santo de mi devoción, se lo nota más enganchado y empeñado en mejorar. Sin embargo, le ganan mucho las espaldas y lanzado en ataque nunca termina de concretar. Corvalán: Pésimo, impresentable. Su presencia es un enigma. No tiene quite, le ganan las espaldas todo el tiempo, carece de proyección y se equivoca sistemáticamente en las entregas. Hace tiempo que debió dejar la titularidad. Cualquier reemplazo es mejor opción que su negativa presencia en el equipo. No sólo no aporta sino que resta. Hauche: Con un arranque prometedor y, siendo una de las figuras ante Independiente, perdió la titularidad. Probablemente, por su nivel de ansiedad y egoísmo que lo limitan a chocar y chocar contra los contrarios. Con un buen champú podría convertirse en suplente interesante. Migliónico: Jugó poco pero bien. Probablemente, el deficít de Zubeldía al insistir con Corvalán que jugó mucho y mal. Para tener en cuenta si no se compra un reemplazo. Pérez Guedes: Otro que jugó poco y bien. Mucho mejor que Aued a pesar de que no tuvo tanta presencia. Aued: No me convence. Jamás comprendí su función todas las veces que jugó. Sand: Cuando le hizo los dos goles al Rojo todos nos ilusionamos pero fue sólo eso: una ilusión. Exasperantemente lento. Soporífero. Contrasta con la velocidad de los tres rapiditos y siempre queda a contramano, arruinando cada ataque que interviene. Junto con Corvalán los puntos flojos de este Racing. Cámpora: Lejos de ser un crack, fue más importante y agresivo que Sand. No logró la titularidad porque, con justa razón, los juveniles le ganaron la parada. Puede ser un interesante suplente pero no pinta para goleador.
Por lo menos así lo siento yo.
ADELANTADO ACADÉ
Felicidades Rasin club por la mejor campaña en la última decada JAJAJAJAJAJAJAJAJAAJAJA que DT mediocre que tienen por dios!!!
ResponderBorrary felices 10 años sin siquiera jugar la Libertadores.
Anónimo querido, hace falta incitar a la violencia de entrada?
ResponderBorrarEstimado Adelantado Académico,
ResponderBorrarcoincido en casi todo el balance de cada jugador, y en gran parte con el realizado días atrás sobre la campaña. Me limitaría a señalar un par de cosas. Una sobre Sand. Creo que sería una virtud de Zubeldía encontrarle un lugar en la delantera. En primer lugar, porque un centro delantero más fijo, también sirve para fijar a los centrales rivales y darle aire, en determinados momentos del partido, al espacio que frecuenta Fariña, además de convertirse en posibilidad de centro para los desbordes de Centurión (lo que, obviamente, también deja a los centrales con menos posibilidad de salir hacia las bandas). Segundo porque como se vió con Unión puede ser un buen pivote, justamente para la gambeta vertical del citado Fariña. Pienso que esto no debería ser el esquema del 11 inicial pero sí una alternativa según se presentan los partidos.
La otra cosa que quisiera agregar es sobre Corvalán; no sólo jugó mal, dejó a Racing, de hecho, con un jugador menos en todos los partidos, y obligó a Cahais y Centurión a un trabajo desdoblado que resiente la estructura del equipo. Por lo demás, al jugar tan mal, dejarlo en cancha es sólo perjudicarlo: resultado: Racing y el propio Corvalán salen damnificados. Acá Zubeldía se equivoca, porque podría al menos cerrar uno de los dos asuntos (poner alguien que al menos marque el lateral, o poner a alguien que al menos sepa cómo atacar desde el lateral).
Y finalmente quisiera subrayar su opinión sobre Pelletieri: no sólo estoy plenamente de acuerdo, creo que Pelle sólo funcionan si tiene a la par un jugador que haga la función del viejo 5 (que es un puesto estratégico). Zucu va bien pero todavía tiene que tener más rodaje (el ejemplo Bastía es excelente: de picapiedra se ha transformado, con la experiencia, en un buen jugador, capaz de quitar y de jugar notablemente, algo que me sorprende gratamente por su pasado racinguista en tiempos bien duros). La falta de Yacob se siente; leo hoy que hay conversaciones con Bolati, un jugador que siempre me gustó porque me recuerda los viejos 5. Veremos.
cordialmente,
Andrés
PS: Tomás, ni te calentés por un tipo que entra a esta página a realizar un comentario con el de "Anónimo". Evidentemente es alguien que necesita de éxitos de otros (de su equipo, de sus ídolos) para sostener su simpatía por una camiseta. Eso poco tiene que ver con la esencia futbolera argentina, y más con el consumo de fetiches para el exitismo.
Antes que nada, gracias Andrés y Tómas por enriquecer este blog. Y me alegra mucho, Andrés, que coincidamos tanto en nuestros puntos de vista. Ciertamente, lo de Corvalán es un enigma y una seria equivocación de Zubeldía. Diría, sin temor a equicarme, que sería mejor con diez ya que este muchacho es un valor negativo en el andamiaje que obliga a Cahais a desdoblarse y al repliegue y desgaste del pibe Centurión. Hace falta un tres. Cualquiera, que repatrien al chiche ahora que fue descartado por Ramón. No sé, un poste de luz, un conito. Y sí, Bolatti es una excelente opción. Lo que decís de Sand es muy interesante pero carecemos de laterales que desborden y nuestros delanteros son demasiados veloces para el resto. Pero sigue siendo una gran observación, Andrés. Un fuerte abrazo académico
ResponderBorrarPablo
Antes que nada, gracias Andrés y Tómas por enriquecer este blog. Y me alegra mucho, Andrés, que coincidamos tanto en nuestros puntos de vista. Ciertamente, lo de Corvalán es un enigma y una seria equivocación de Zubeldía. Diría, sin temor a equicarme, que sería mejor con diez ya que este muchacho es un valor negativo en el andamiaje que obliga a Cahais a desdoblarse y al repliegue y desgaste del pibe Centurión. Hace falta un tres. Cualquiera, que repatrien al chiche ahora que fue descartado por Ramón. No sé, un poste de luz, un conito. Y sí, Bolatti es una excelente opción. Lo que decís de Sand es muy interesante pero carecemos de laterales que desborden y nuestros delanteros son demasiados veloces para el resto. Pero sigue siendo una gran observación, Andrés. Un fuerte abrazo académico
ResponderBorrarPablo
Holas, soy el anónimo, un poco de autocritica che, o no se trata de que se arme el debate?
ResponderBorrarrealmente merecen un DT que vaya al frente!!! con Russo eran campeones.
Anonimo: A Russo lo tuvimos y no, no fuimos campeones, tenia un equipo similar aunque sin arquero pero con Gio y Teo y no logro nunca ordenar el equipo atrás.
ResponderBorrarCoincido en muchas cosas. Me gusta Bolati pero para mi no hay que traer un 5, creo que ahí puede jugar camora, villar y hasta peres guedez que ah jugado de doble5 en olimpo. Para mi lo que falta es un extremo derecho y un 3. Dicen que Garcia de inferiores es un buen 3, de todas formas no considero que Corvalan nos haya hecho perder partidos, y en la marca no me parece taaan horrible, creo que es recuperable.
De 9 a quien ponemos? porque Vietto solo no puede pobrecito, es un crack pero no le da el lomo para bancarse a los centrales. Ojala se recupere a Sand en la función de pivot como dice Andres. Campora para mi es medio burro pero le pone ganas, creo que manteniendo la base (TODOS) y encontrandole la vuelta al 9 podemos ilusionarnos.
PD: Me parece clave ordenar las ventas de los pibes, para mi hay que vender solo 1 por torneo y debería ser en este orden: Fariña-Centu-Vietto
Saludos y buen año!